La demanda fue motivada por cientos de quejas de trabajadores afrodescendientes, quienes han señalado discriminación en Tesla.
California demandó a Tesla por acusaciones de discriminación y acoso a empleados afrodescendientes en su fábrica de la bahía de San Francisco.
La demanda presentada en la Corte Superior del condado de Alameda, estuvo impulsado por cientos de quejas de trabajadores, apuntó Kevin Kish

El departamento que monitorea el cumplimiento de las leyes estatales de derechos civiles, dicen que:
“Hallaron evidencias de que la planta de Tesla es un espacio de trabajo racialmente segregado, donde los trabajadores negros están sometidos a insultos raciales y discriminados, disciplina, salarios y promociones, lo que crea un ambiente laboral hostil”
Afirmó Kish en un comunicado publicado por Wall Street Journal y Bloomberg.
Los detalles de la demanda no se han publicado, Tesla no respondió, aunque dijo que se iba a presentar antes de su presentación anual a la Comisión de Bolsa y Valores.
“Demanda errónea”
En una publicación de un blog, Tesla calificó la demanda como errónea y dijo que la agencia “nunca ha tenido ninguna preocupación” sobre sus prácticas laborales.
La demanda parece centrarse en las acusaciones de los asociados de producción en la fábrica, que señalaron que los hechos ocurrieron entre 2015 y 2019.
La empresa pedirá al tribunal que “pare el caso y tome otras medidas para garantizar que los hechos y las evidencias son escuchadas”.
“Atacar a Tesla que ha hecho tanto bien a California no debería ser el objetivo principal de una agencia estatal con autoridad fiscal”
Apuntó.
En octubre, un jurado de San Francisco concedió cerca de 137 millones de dólares a un contratista negro que dijo que enfrentó “calificativos racistas a diario” en la planta en 2015 y 2016 antes de renunciar.
Owen Diaz contó que los empleados dibujaron esvásticas y pintadas y dibujos racistas alrededor del edificio y que los supervisores no frenaron los abusos.
Tesla ha recurrido ese fallo y negó tener conocimiento alguno de las conductas racistas que Diaz asegura que ocurrieron en unas instalaciones con alrededor de 10 mil empleados.
La empresa señaló en su texto que:
“siempre hemos castigado y despedido a los empleados que tienen mal comportamiento, incluidos los que emplean insultos racistas o acosan a otros”.
En los últimos años, Tesla ha recibido numerosas acusaciones de antiguos trabajadores por acoso sexual y discriminación racial en Fremont.
Pero no llegan a los tribunales porque la automotriz exige a sus empleados a tiempo completo que acepten acudir al arbitraje privado en disputas relacionadas por su puesto.









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