En más de cuatro décadas, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detectó solo dos plagios de tesis en educación superior, en un país en el que, según diversos estudios, cerca del 50 por ciento de los alumnos de ese nivel alguna vez han copiado tareas o trabajos.
La UNAM sólo tiene registro de dos plagios en 42 años
De acuerdo con un informe de la Unidad de Transparencia de la máxima casa de estudios que obtuvo el medio Milenio, del 1 de enero de 1980 al 6 de enero de este año, la UNAM se enteró únicamente de un plagio de tesis: uno en la Facultad de Filosofía y Letras y otro en la Facultad de Ingeniería.
Esta cifra es muy baja, si se toma en cuenta que, en este siglo, entre 18 mil y 24 mil estudiantes se titulan de licenciatura cada año en la Universidad Nacional. Según el Portal de Estadística Universitaria, en el 2021, por ejemplo, 19 mil 778 alumnos obtuvieron su título.
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Plagios en el plano internacional
Según el estudio Integridad académica en un mundo digital, de la compañía estadunidense Turnitin, en México el 48 por ciento de los trabajos de alumnos de educación superior analizados fueron clasificados como no originales. El mismo porcentaje se registró en Colombia, Brasil y Perú.
En Estados Unidos y Canadá fue de 44 por ciento, mientras que en Países Bajos, Alemania y Francia fue de 43 por ciento. En tanto, en Australia y Nueva Zelanda fue de 39 por ciento.
Falta al Código de Ética de la UNAM
En el documento de la UNAM —firmado por Francisco Carmona Plascencia, enlace de transparencia de la Secretaría General— la máxima casa de estudios señaló que un plagio de tesis es una falta al Código de Ética de la Universidad Nacional Autónoma de México, específicamente en los principios de “integridad y honestidad académica”.
Señala que todos los miembros de la comunidad académica deben apegarse en todas sus actividades al rigor en la búsqueda, ejercicio, construcción y transmisión del conocimiento, así como ser honestos sobre el origen y las fuentes de la información que empleen, generen o difundan.
“La integridad y la honestidad académica implican citar las fuentes de ideas, textos, imágenes, gráficos u obras artísticas que se empleen en el trabajo universitario, y no sustraer o tomar la información generada por otros o por sí mismo sin señalar la cita correspondiente u obtener su consentimiento y acuerdo.
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“No falsificar, alterar, manipular, fabricar, inventar o fingir la autenticidad de datos, resultados, imágenes o información en los trabajos académicos, proyectos de investigación, exámenes, ensayos, informes, reportes, tesis, audiencias, procedimientos de orden disciplinario o en cualquier documento inherente a la vida académica universitaria”, precisa.
En la solicitud de información, la UNAM resaltó que, a raíz del presunto plagio de la tesis de licenciatura en la Facultad de Estudios Superiores de la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Yasmín Esquivel, acordó a inicios de este año tres medidas para evitar estas acciones en el futuro.











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