0

La socialdemócrata, ex ministra de economía, recibió 117 votos a favor, por 174 en contra y 57 abstenciones. Asume en lugar de Stefan Löfven, quien renunció el pasado 10 de noviembre

El Parlamento sueco eligió este miércoles primera ministra a la socialdemócrata Magdalena Andersson, que encabezará un Gobierno rojiverde en lugar de Stefan Löfven, quien renunció el pasado 10 de noviembre tras siete años como primer ministro.

Andersson, primera mujer en gobernar Suecia, recibió 117 votos a favor, por 174 en contra y 57 abstenciones, con lo que se cumple la condición establecida en el sistema sueco para ser elegido primer ministro: no tener la mayoría de la Cámara en contra, fijada en 175 escaños. En el sistema sueco, el candidato a primer ministro no necesita una mayoría a favor del Parlamento, simplemente evitar una mayoría en su contra entre los 349 diputados.

Andersson, que asumió el liderazgo del partido socialdemócrata en noviembre, asumirá formalmente sus funciones tras un encuentro con el rey Carlos XVI Gustavo el viernes.

La líder socialdemócrata y economista de 54 años, que anoche cerró un pacto con los socialistas que le permitió asegurarse la elección, deberá afrontar horas más tarde otra votación en la Cámara sobre los próximos presupuestos en la que no tiene garantizada la mayoría y que podría obligarla a gobernar con la oposición de derecha.

“Hemos alcanzado un acuerdo para fortalecer los ingresos de los pensionistas más pobres”

Andersson

Un cambio a la historia de Suecia

Aunque durante largo tiempo Suecia se ha considerado referente en igualdad de género, nunca ha tenido una mujer al frente del gobierno a diferencia del resto de países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Noruega e Islandia).

Tras tomar el liderazgo de los socialdemócratas, esta antigua campeona de natación juvenil, a menudo descrita como “pragmática” y “burócrata tecnocrática”, fijó tres prioridades políticas.

La primera era “retomar el control democrático de escuelas, salud y cuidado de mayores” y alejar el sector del bienestar de la privatización.

También abogó por convertir a Suecia en modelo de transición climática.

Y por último, apostó por terminar con la segregación, los tiroteos y las explosiones que han impactado el país en años recientes, a menudo debido a las rivalidades entre bandas o grupos de narcotraficantes.

Esta violencia ha castigado especialmente barrios desfavorecidos con amplia población inmigrante, pero se ha diseminado a otras áreas.

En 2020, 47 personas murieron en 366 tiroteos en este país de 10,3 millones de habitantes, según las estadísticas oficiales. También hubo 107 explosiones y 102 tentativas.

El crimen y la inmigración se presentaban como cuestiones principales de las elecciones.

El analista político de la Universidad de Lund, Anders Sannerstedt, había predicho una “carrera ajustada”. Además no anticipó “grandes cambios” en la política del gobierno una vez tome las riendas Andersson.

Comments

Comments are closed.