El gobierno de Estados Unidos realizó una solicitud de extradición para el expresidente de Honduras, por cargos de narcotráfico y armas.
La policía arrestó al expresidente Juan Orlando Hernández, por una solicitud de extradición del gobierno de EU por cargos de narcotráfico y armas.
Ya eran años de señalamientos por parte de fiscales estadounidenses sobre supuestos vínculos del dirigente hondureño con narcotraficantes.

Hernández salió de su casa flanqueado por la policía, con grilletes en las muñecas y los tobillos, y vistiendo un chaleco blindado. Subió a un vehículo de la policía que posteriormente partió.
Un helicóptero de la policía que había estado esperando en las inmediaciones levantó el vuelo, pero parecía que sólo estaba escoltando la caravana.
Arresto al expresidente
La Corte Suprema de Justicia había designado a un juez, y horas después el juez firmó la orden de arresto a Hernández, dijo el portavoz del tribunal, Melvin Duarte.
La Secretaría de Seguridad, que tenía rodeado el domicilio de Hernández desde el lunes por la noche, actuó rápidamente para detenerlo.
El secretario de Seguridad de Honduras, Ramón Sabillón, quien fue despedido por Hernández, dijo que Hernández se había asociado “con cárteles para el tráfico y corromper a muchas instituciones públicas, que generó deterioro social y anuló la aplicación de la justicia en Honduras”.
Los principales cargos a los que se enfrenta Hernández en EU son tráfico de drogas, uso de armas para el narcotráfico y asociación delictuosa para usar armas en el tráfico de drogas.
Los fiscales federales en Nueva York habían implicado repetidamente a Hernández como cómplice durante el juicio por narcotráfico de su hermano en 2019.
Su hermano, Juan Antonio “Tony” Hernández fue condenado a cadena perpetua por cargos relacionados a drogas y armas en marzo de 2021. En su sentencia, el fiscal federal adjunto Matthew Laroche caracterizó los delitos como “tráfico de drogas patrocinado por el Estado”.
Nicole Navas, vocera del Departamento de Justicia de Estados Unidos, declinó el lunes hacer comentarios sobre la solicitud de extradición.
Hernández publicó una grabación de audio a través de Twitter a primera hora del martes en la que decía estar “presto y listo para colaborar y llegar voluntariamente (…) para poder enfrentar esta situación y defenderme” si se emitía una orden de arresto.
Extradición a Hernández
El abogado penal hondureño Marlon Duarte dijo que el proceso de extradición contra Hernández, en caso de que avance, no durará más de tres meses.
En una audiencia inicial, sería informado de los cargos que se le imputan y quedaría recluido en una base militar, explicó.
Dentro de dos meses se llevaría a cabo otra audiencia en la que se presentaría la evidencia que tiene Estados Unidos y el juez tomaría una decisión sobre si debe ser extraditado.
Si el juez decide extraditarlo, Hernández tendría tres días para apelar la decisión.
El tribunal de apelaciones, decidiría en cuestión de cinco días si ratifica la extradición o anula la decisión del juez.
Pero, si el juez la rechaza, el gobierno estadounidense tendría la oportunidad de apelar.











Comments